El ritmo de las olas


Un tweet por cada beso.
Una cana por cada adiós.
Un piercing por cada herida.
Una bala por cada corazón.

Una foto de dos personas,
el mayor de los puñales.
Una lágrima,
la mayor de las mentiras.

Un pensamiento, el mayor despertador.
Y un olor. El mayor de los venenos, víbora.
Adiós.

Un destino, un paraíso, y un color.
Lluvia, charcos, el piar de un ruiseñor.
Sábanas. Un tazón de cereales. Amor.

Recuerdos. Destinos. Sin rencor.

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