Nadir


Nadie nunca fracasa en el amor.
Si una relación se rompe significa que has ganado, y aprendido.
Porque esa pareja no era la que deberías amar.
Tengo la costumbre de querer a personas que ni siquiera son mi pareja,
y querer a personas que no me quieren de vuelta y eso no es amor.

El vacío que queda dentro se va haciendo más grande
por cada persona que se va si decide llevarse algo.
El corazón no se ofrece, ni se pide. A el corazón se llega.
Lo que se ofrece es el cerebro, o el pene.
Y de ahí, por mucho que lo intenten,
no van a llevarse nada. Cada persona ofrece siempre lo que busca,
y si no es así es que no está buscando.
Y si lo que buscas es una persona del pasado,
eso mismo es lo que acabarás tú por ofrecer.

Luego están los que piden sin ofrecer nada,
que nada van a encontrar. Y los que ofrecen todo sin recibir,
esos son los que van a perder todo. Perder, pero no fracasar, así lo llamo yo.

Yo no sé de qué tipo soy, creo que he sido de todos ellos en algún momento.
Sólo sé que yo sigo perdiendo en mi mundo.
Perdiendo en el amor, perdiendo en juegos de azar y perdiéndome en la cerveza.
Así que aquí estoy, tirado en la cama en calzoncillos.

Sin ambiciones, sin talento,
y delante de un móvil
escribiendo estas líneas
a las seis de la mañana.

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