Pide un deseo


Me hice a mi mismo una promesa
Me mentí otra vez,
Como todas esas veces
Que lo hice contigo.

Soplé hasta el último diente de león
Y en cada uno de ellos, el viento
Me susurraba lo mismo.
Pero todos ellos que hablaban sobre ti,
Se volvían blancos. Amarillos.

Yo nunca hice caso,
Arrancaba otro, cerrando los ojos,
Para volver a soplarlo.

Se acabaron las flores,
Se cansó de escuchar el viento
O quizá desgasté mis pulmones.

Nunca llegué a entenderlo
Hasta que dejé de intentarlo.
Y la última oportunidad que tuve
De pedir un deseo
La guardé en mi bolsillo.

Rompí una vez más la promesa
Que me estaba quebrando por dentro
Como todas esas veces
Que lo hiciste conmigo.

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