Amaranto


Oscuridad. Viene de la nada, como siempre.
De dentro hacia afuera, saltándose la primavera.
Como un foco encima tuyo, cegando todos los ojos
Que puedan estar mirando.

Oscuridad. Se lleva todo y te deja
Con lo único que tienes, que es la vida.
Te marchita como una flor. Te arrebata los colores.
Te quita esa luz, con la que te nutrías cual planta.

Oscuridad. Llena mi páramo sin lluvia.

Se viste la oscuridad de vida.
Por eso en mi muerte:

Dejadme las rosas.
Dejadme las lavandas.
Dejadme los girasoles.
Dejadme los amarantos.

Y seré inmortal.

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