Como mucho escribir


Hoy he apagado el ventilador, que ni siquiera recordaba tenerlo encendido.
Llevaba mucho tiempo pasando el viento de la misma forma que pasa la vida.
Se quedaba encendido cuando bajaba a beber al bar.
Se quedaba encendido cuando me quedaba dormido.
Cuando me iba de la habitación.
Es que en realidad nunca me he preocupado del ventilador hasta que ha llegado el invierno.
Ha sido una buena forma de malgastar el dinero.

Solo me queda ver la vida pasar.
Y como mucho escribir.
Escuchar a Sabina.
Ver Gran Hermano y acordarme de comer.
Me faltan buenas historias, incluso en las librerías.
Por eso últimamente me centro más en las personas.
Sigo pensando que alguna llegará.
Aunque use un abanico.

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