Estatuas movedizas


Suena la alarma del teléfono,
Se apaga y revisas tus mensajes.
Una notificación, un buenos días,
Pero no de la persona en la que estás pensando.
Sabes desde ese momento que hoy
Desde luego no lo es.

Lees Twitter diez minutos
Como intentando reunir fuerzas para salir de la cama.
O del sofá.
O media hora.

Ya en la cocina te tomas un café.
O leche con galletas.
O te fumas un cigarro, mirando a la pared.
Solo esperas que no haya nadie,
Que vaya a romper el silencio.
Pero nunca es así.

Quiérete, sé feliz, no te preocupes por los problemas.
Todo lo que hay que aguantar
Por las mañanas.
Piensas: Me querré si quiero.
Y no quieres de momento.

Pasadas unas horas ya se te puede hablar.
Pero nadie tiene nada que decir.
Por lo menos, nada interesante.
Así que se te viene una canción pegadiza
Y la reproduces en tu cabeza, una, y otra vez. Y algunos días, un baile.

Piensas en ese momento: Joder, estoy loco.
Pero no.
Estás solo.

Es la hora de comer. No hay nada en la nevera.
Pero esto ya lo sabías.
Ayer.
Y anteayer.
Y el día anterior.

Estás enfadado, pero lo aceptas,
Sabes que es lo que hay.
Así que vuelves al móvil.
Y miras fotos de instagram.
O de la red que sea.

Y ves a tus amigos,
Haciendo cosas sin ti.
Pero que se jodan, ojalá les llueva.
O les salga todo mal.

Te buscas qué hacer,
O te duermes.
O bebes.

Fuerzas sentimientos con quien sea
Porque te aburres, joder que si te aburres.

Tienes a esa persona
atravesada en la garganta.
Y sabes que cualquier otra
No te hace funcionar.
Pero lo intentas,
Y te mientes.
Y te das cuenta.
Y esperas.
En el fondo,
Muy en el fondo.
Sigues esperando.
Y no tan en el fondo.
Sabes
Que estás perdiendo el tiempo.

… y quizás algo más.

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